Seguridad y Salud en el Teletrabajo

En los últimos años, el teletrabajo se ha convertido en un modelo muy demandado por parte de los trabajadores y ha sido integrado en gran parte de las empresas IT.

Si bien el teletrabajo no es un fenómeno nuevo en condiciones normales no contemplaba los 5 días laborales de la semana. Este nuevo escenario implica acomodarnos a un modo de trabajo diferente, en la medida de los posible, contar con las condiciones básicas para el desarrollo de la actividad laboral preservando la seguridad y salud en el trabajo.

 

PERO ¿CUÁLES SON LOS RIESGOS MÁS PROBABLES A LOS QUE NOS ENFRENTAMOS AL HACER TELETRABAJO?

Es probable que al trabajar fuera de la oficina no estemos prestando atención a ciertos factores y prácticas responsables de seguridad y salud, lo que sitúa al teletrabajo como una fuente de riesgos concretos que es preciso considerar:

  • Trastornos musculoesqueléticos:  Debido a posturas incorrectas y el mantenimiento prolongado de posturas estáticas cuando permanecemos sentados.
  • Fatiga visual: Los factores más relevantes son una inadecuada iluminación, los reflejos y deslumbramientos y la calidad de la pantalla del ordenador.
  • Fatiga mental: La ventaja que supone la flexibilidad horaria puede constituir también una fuente de riesgo al no delimitar el tiempo dedicado al trabajo.
  • Aislamiento social: El hecho de trabajar desde casa, normalmente en soledad, provoca un cierto aislamiento del resto de la plantilla de la empresa.

 

¿CÓMO PREVENIMOS LOS RIESGOS LABORALES DURANTE EL TELETRABAJO?

La prevención de riesgos laborales busca anticipar los factores que puedan desencadenar en accidentes de trabajo o enfermedades laborales. En Rawson BPO nos importa tu salud, por eso te presentamos algunas recomendaciones a tener en cuenta para mantener controlados estos factores durante el teletrabajo:

El lugar de trabajo:

  • La buena adaptación del puesto de trabajo contribuye significativamente a la promoción y protección de la salud de los trabajadores y el desarrollo sus actividades laborales.
  • Es importante que exista armonía en el dimensionamiento y diseño del lugar de trabajo, su disposición, el mobiliario y la ubicación de los equipos, todo lo cual deberá favorecer el ajuste y cambio voluntario de la postura.

Mobiliario:

  • El mobiliario no debe presentar esquinas y aristas agudas que puedan lesionar o incomodar a los usuarios.
  • Debe proveer espacio suficiente para albergar cómodamente las piernas y favorecer el desplazamiento en la zona de trabajo, evitando cualquier trauma o golpe.
  • El área de la superficie de trabajo deberá tener dimensiones suficientes para permitir colocar los equipos, los documentos y el material que se requiere para desarrollar las actividades.
  • La distribución de materiales, herramientas y equipos de uso frecuente debe encontrarse cerca a la persona, de forma que se hallen en un área de alcance cómodo.

Silla:

  • Debe tener cinco puntos de apoyo y ser estable, favoreciendo la adopción de una postura cómoda.
  • La altura y profundidad del asiento se deben poder regular o cambiar, al igual que la altura e inclinación del espaldar.
  • Es importante que se cuente con apoyabrazos ajustables.
  • Se debe graduar la altura de la silla, buscando tener una relación entre la altura de los codos y la de la superficie de trabajo. También, conservando el apoyo de los pies sobre el piso.

Pantalla:

  • La altura del monitor debe situarse al nivel de los ojos o respecto al eje horizontal de la mirada.
  • La distancia entre el usuario y la pantalla debe encontrarse en un rango de 40 a 70 cm.
  • Se deben elegir caracteres de texto lo suficientemente grandes para permitir una lectura fácil cuando se está sentado en una posición cómoda. También elegir colores confortables a la vista, privilegiando el contraste negativo caracterizado por fondo claro y caracteres oscuros, o viceversa.
  • En los casos de períodos intensos de utilización de la pantalla, se deberá tratar de alternar el trabajo con otras tareas que demanden menores esfuerzos visuales, mentales o musculoesqueléticos.

Teclado:

  • El teclado debe situarse frente al usuario, pero no al borde de la superficie de trabajo, para que haya espacio suficiente para apoyar los antebrazos.
  • Su inclinación debe evitar posiciones forzosas en las muñecas, razón por la cual no se aconseja hacer uso continuo del mecanismo de ajuste que posee el teclado en su parte inferior y que permite inclinarlo.

Ratón:

  • Debe ubicarse lo más cerca posible del teclado, quedando espacio para el apoyo del antebrazo.
  • Es importante ubicarlo de forma que se pueda alcanzar fácilmente y utilizar con la muñeca recta.

Teléfono:

  • Se debe evitar sujetar el auricular del teléfono con el hombro y la cabeza, este debe sostenerse con una mano como habitualmente se hace.

También los factores ambientales influyen notablemente en la protección de la salud de los trabajadores y el desarrollo de las actividades laborales:

Iluminación:

  • Cuando sea posible, se preferirá la iluminación natural. Si esta no garantiza las condiciones de visibilidad adecuadas para el tipo de actividad desarrollada, se complementará con iluminación artificial.
  • Ubicar la mesa y la pantalla de modo que se eviten deslumbramientos o reflejos. Nunca ubicar la pantalla frente a una ventana que no disponga de cortinas o persianas, para evitar el deslumbramiento.

Condiciones térmicas:

  • Para un trabajo tipo oficina, la temperatura efectiva debe quedar comprendida entre los 20 y 26ºC.

Ambiente atmosférico:

  • Considerar el mantenimiento regular de sistemas de ventilación y climatización en caso de utilizarse.
  • Evitar fumar en el ambiente de trabajo.

Ambiente sonoro:

  • El nivel sonoro debe ser tan bajo como sea posible. Para tareas difíciles y complejas de oficina, no debe exceder los 55 dB.

Control de aislamiento:

  • Es conveniente fijar reuniones en donde haya participación de los teletrabajadores y mantener contacto permanente a fin de no perder el relacionamiento empresa/trabajador.

Horario de trabajo:

  • Se debe establecer un horario adaptado a las cualidades y necesidades del teletrabajador, controlando que no exista un exceso de horas de trabajo que den lugar a grandes exigencias mentales y físicas.
  • Es importante acordar mutuamente con la empresa, el horario en que se está disponible para establecer contactos telefónicos o a través de otro medio de comunicación.

 

LIDIANDO CON LAS DISTRACCIONES

Otro factor que puede influir notablemente en las condiciones en las que el teletrabajador realiza sus actividades son las distracciones que implican estar en casa, en la mayoría de los casos, dada la actual situación, acompañados del resto de la familia. Para mantener nuestra concentración y evitar distracciones que nos desvinculen de nuestra actividad debemos tomar ciertas medidas durante el horario laboral:

  • De ser posible habilitar una zona aislable dentro de la vivienda exclusiva para el desarrollo del trabajo, preferentemente que no se trate del ambiente donde está la TV, o directamente evitemos encenderla.
  • Evaluar la necesidad de contar con una línea telefónica independiente de la de uso familiar.
  • Desactivar los chats que no tengan que ver con trabajo, y todas las redes sociales, excepto las que uses para trabajar si fuera el caso, los programas de mensajería instantánea son una ventana abierta a que cualquier contacto nos hable.
  • Limpiar el área de trabajo, retirar lo que no estemos utilizando, como libros, papeles, platos y vasos, ya que pueden convertirse en distracciones visuales. Intenta que lo único que se encuentre en el escritorio sea lo que usarás en el momento.
  • Solicitar el apoyo de los miembros de la familia para lograr un ambiente que nos permita concentrarnos y desarrollar sin interrupciones las actividades laborales. Si tienes niños en casa y no te es posible aislarte en una habitación “laboral”, lo mejor es mantener una charla familiar explicando que pueden ayudarte jugando en su cuarto y respetando las horas de silencio.

Deja un comentario